Una ola de calor agobió este miércoles a buena parte de todo el país, salvo curiosamente en sus extremos norte y sur, con tiempo tormentoso en una amplia franja central en donde no se espera que refresque hasta el domingo.
Las ciudades santafesinas de Sunchales (39,6º) y Ceres (39,3) junto con Catamarca (39,4) estuvieron en la cima de la tabla. Con más de 35 grados a las 17 se anotaron la ciudad de La Rioja y El Chamical (en la misma provincia), la chaqueña Presidencia Roque Sáenz Peña, Corrientes, la cordobesa Villa Dolores, las entrerrianas Concordia y Gualeguaychú, las santafesinas Reconquista y Sauce Viejo y la bonaerense Pilar.
En ese rango también se ubicó la propia Capital Federal, que sufrió sensaciones térmicas de 35,5 grados a las 16 y 36,1 a las 17, aunque en un primer momento, por un error en el instrumental para medir la humedad, se dio difusión a un valor muy superior, que el organismo corrigió luego con un comunicado, con porteños al límite de los soportable.
Por ese motivo, el SMN pasó de amarillo a naranja el grado de alerta por el calor. En la fase naranja "las olas de calor pueden ser peligrosas, especialmente para los bebés y niños pequeños, personas mayores de 65 años o aquellos con enfermedades crónicas".
Por el lado de las temperaturas agradables se dieron en el sur de Cuyo y en la Patagonia, desde Bariloche hasta Comodoro Rivadavia. Por esas regiones, el problema meteorológico más serio seguía siendo la dispersión de cenizas del volcán chileno Puyehue, especialmente en el centro y el sur de Neuquén, el oeste y el centro-sur de Río Negro. Hubo sólo dos sectores donde sus moradores pueden decir de este miércoles que fue un día "fresco": ciudades de Santa Cruz y la capital fueguina, Ushuaia, con un atardecer de menos de 15 grados, lo mismo que, curiosamente, la jujeña La Quiaca.
El pronóstico para la zona da cuenta de un viernes inestable y algo ventoso con mejoras temporarias. Temperatura en descenso que dejará un máxima de 26º. Muy húmedo. Cielo entre cubierto con claros y cubierto con precipitaciones y tormentas.
El fin de semana viene cambiante. Mientras que el sábado seguirán el calor y las lluvias intermitentes el domingo el tiempo será más fresco y con cielo despejado.
En el primer día del fin de semana habrá lluvias muy abundantes, más que las del viernes y serán por la mañana y hasta el mediodía, con viento del noroeste a gran velocidad. Hacia la tarde noche la condición del tiempo mejorará. El viento rotará al suroeste, despejará el cielo y traerá disminución de temperatura de cara al domingo, una jornada que sí podría ser para la playa