Cambió de juez la causa seguida a los dos involucrados en el crimen de Emiliano Ignacio Isaía (23), asesinado a cuchilladas a comienzos de julio -el mismo día de su cumpleaños- a la salida de un boliche en la costa de Miramar. La Cámara Penal, Sala Tercera, revocó una medida dispuesta por la jueza de Garantías Lucrecia María Bustos, por lo que las actuaciones pasaron a seguir tramitando en manos de su par Daniel Alejandro De Marco.
En el caso, como se sabe, están imputados, bajo prisión preventiva por “homicidio”, Emiliano Oscar Echenique (25) -sindicado como el autor material del hecho-, y Federico Daniel Párraga (22) -en calidad de cómplice-, el primero preso en la cárcel de Batán mientras que el restante está con arresto domiciliario en la casa de su tío en Villa Gesell.
Precisamente la audiencia en la que la doctora Bustos concedió el arresto domiciliario a Párraga, celebrada el 26 de agosto, fue atacada por el abogado César Raúl Sivo, abogado de la familia de la víctima, por no haber sido notificado, y por lo tanto no pudo expresar su oposición a la medida. Recusó a la magistrada.
El recurso recayó en la Sala Tercera de los jueces Juan Manuel Fernández Daguerre, Pablo Martín Poggetto y Raúl Alberto Paolini, quienes resolvieron hacer lugar a la presentación del particular damnificado. Sin embargo, en la resolución, el alto Tribunal dispuso mantener la situación del acusado dentro del marco ordenado por Garantías.
Tomando en cuenta el dictado del Tribunal de Alzada, la doctora Bustos se excusó de continuar entendiendo en el expediente, y se lo envió a su colega De Marco que intervendrá de ahora en más, debiendo resolver el requerimiento de la Fiscalía Regional de elevación de la causa a juicio.
El fiscal del caso es el doctor Rodolfo Moure, que trabaja en el caso con la colaboración del ayudante fiscal de Miramar, doctor Diego Benedetti. Por el lado de las defensas actúan el abogado particular Wenceslao Raúl Méndez por Párraga, y el defensor oficial Eduardo Carmona a cargo del patrocinio de Echenique.
PELEA CON TRÁGICO FINAL
El sangriento episodio, como se informó, ocurrió en las primeras horas de la mañana del domingo 3 de julio en la zona de boliches en la costa miramarense. Ese día, Párraga cumplía 23 años.
Alrededor de las 6 la víctima se hallaba con un grupo de amigos celebrando su cumpleaños, y se produjo un enfrentamiento entre barras dentro de uno de los locales, extendiéndose la pelea a la calle en el sector de avenida Costanera entre 35 y 37.
Durante la riña Isaía recibió una serie de cuchilladas, siendo derivado de urgencia al Hospital Municipal donde lo recibieron en la guardia. Dada la gravedad de su estado, se dispuso su traslado al Hospital Interzonal donde dos horas después dejó de existir. En tanto que su agresor se dio a la fuga.
Al agresor, la policía lo buscó por toda la ciudad sin poder localizarlo. Desapareció de los lugares que solía frecuentar. Se allanó su domicilio en el barrio Las Flores procediéndose al secuestro de dos celulares y un pantalón con manchas de sangre. El operativo estuvo a cargo del subcomisario Diego Gancedo. A pedido del doctor Moure, la jueza de Garantías Lucrecia María Bustos libró orden de captura en su contra.
A todo esto la comunidad de Miramar se movilizó para pedir justicia. Hubo una gran marcha con concentración frente a la Municipalidad donde se le entregó al intendente Patricio Hogan un petitorio reclamándole mayor seguridad, mayor presencia policial a la salida de los boliches en la costanera.
SITUACIÓN COMPROMETIDA
Tanto la situación de Echenique como la de Párraga, como lo informó El Atlántico, aparece en el caso sumamente comprometida. Diferentes testigos, al declarar ante la Instrucción, aseguraron en sus dichos que Echenique mató a Isaía, y que Párraga le alcanzó el arma que tenía en la guantera del auto.
Al respecto los testigos hicieron referencia que previamente al hecho, en el interior del boliche, Isaía discutió con Ezequiel Párraga –primo del acusado-- porque le había mirado a la novia, Camila Córdoba, y el patovica los sacó del lugar. Que una vez en la calle Federico Párraga fue hasta su auto, un Fiat 128 gris que estaba estacionado en frente, y de la guantera sacó el arma empleada para el homicidio, una sevillana de 15 centímetros.
Esos mismos testigos contaron además que de pronto apareció en escena Echenique, y le pidió a Párraga el cuchillo diciéndole “dámelo a mí que vos no te vas a animar”. Que en ese momento se produjo una pelea entre dos grupos y fue entonces cuando “El Cano” se dirigió al centro del tumulto y atacó a Isaía y lo acuchillo. Inmediatamente Párraga y Echenique escaparon del lugar.
La víctima, en tanto, con varios cortes en su cuerpo fue subida a un Fiat Duna y trasladado por su primo, Rodrigo Batentti, y un amigo al Hospital Municipal, donde dejó de existir. Posteriormente el informe de autopsia daba cuenta que el extinto presentaba una herida en el brazo derecho, dos en el pecho, y una cuarta en el abdomen que fue la mortal.
LOS DETIENEN
El primero en caer fue Párraga a quien la policía detuvo el 7 de julio. La policía lo fue a buscar a su casa en la zona de 51 y 44 de Miramar, llevando a cabo también el secuestro del Fiat 128 con el que el sujeto se movilizó el día del hecho, una par de prendas de vestir, y el teléfono celular. También se allanó la vivienda de su primo Ezequiel, incautándose un buzo ensangrentado
Al ser indagado, intentó despegarse del episodio diciendo, entre otras cosas, que a Echenique lo conocía solo de vista, que no tenía ningún tipo de trato con él, y negó terminantemente haberle alcanzado la navaja con la que mataron a Isaía. Mencionó que vio pasar corriendo a “El Cano” junto a su coche, y lo perdió de vista.
Dijo que lo único que hizo en aquel momento, fue abrir la guantera de su auto para alcanzarle a su primo (Ezequiel Párraga) una tuerca que utilizaba para el corta corriente del vehículo, y poder salir del lugar.
Temiendo por su vida, pidió que no lo envíen a la cárcel, por lo que la jueza Bustos lo mantuvo durante un mes y medio en la comisaría Cuarta hasta que le concedió el arresto domiciliario, medida que cumple en la casa de su tío Alejandrio Eloy Valdéz, en la calle 114 entre 29 y 31 de Villa Gesell.
Por su parte Echenique, que había fugado a la provincia de Córdoba, fue apresado el 21 de agosto en Carlos Paz, la esquina de Tokio y Sáez Peña. En ese momento iba en una camioneta junto a unos familiares, El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Miramar. Estando ante el doctor Moure, se negó a prestar declaración.
Cabe consignar que el 12 de julio, el ministro de Seguridad de la provincia, Ricardo Casal, recibió a los padres de la víctima, Patricia y Marcelo Isaía, ofreciéndoles el apoyo incondicional del gobierno, a la vez que les comunicó que se ofrecía una recompensa por información que lleve a la captura de Echenique, fijando la misma en 70 mil pesos.
En otro orden de cosas, vale recordar que Echenique es hijo del expolicía Oscar Echenique, uno de los asesinos de Natalia Melmann. El nombrado, como es sabido, fue condenado a cadena perpetua junto a otros dos policías, Ricardo Suárez, y Ricardo “El Mono” Anselmini.
Se los encontró culpables de la muerte de Natalia, de 15 años, que fue secuestrada a la salida de un boliche en Miramar en la madrugada del 4 de febrero de 2001, y tras ser torturada y violada salvajemente en una cabaña del barrio Copacabana, su cadáver fue arrojado en el Vivero Municipal donde apareció días después.