Ya en la tarde del lunes, cuando se enteró de la detención de su novio, Rocío (18) había sufrido una crisis de nervios y gritado con todas sus fuerzas que eran mentiras. Que Julián no había matado a golpes y por estrangulación a su pequeño hermano Gastón.
Ayer por la mañana la joven fue más allá en su apoyo y decidió acompañar a los padres de Ramón hasta esta ciudad, para estar cerca de la audiencia de declaración indagatoria que se preveía pero que luego se postergó.
La joven, que estaba con Ramón cuando lo detuvieron, dijo ayer ante los medios que su actitud es apoyada por sus propios padres y que todos están unidos para conocer la verdad.
Por su parte, Liliana Romagnoli, madre de Julián Ezequiel, aseguró que su hijo "es totalmente inocente" y acusó al fiscal Rodolfo Moure de ordenar la detención porque necesita a alguien preso, ya que se acerca "la temporada turística".
"No entiendo a este señor fiscal. Dijo que no iba a agarrar a ningún perejil, pero evidentemente se contradice con todo lo que ha hecho. Yo pienso, que se viene la temporada de verano entonces hay que agarrar a alguien", indicó.
"Esto es terrible. Voy a seguir hasta las últimas consecuencias, no voy a parar hasta que esto no se esclarezca", manifestó la mujer.
Romagnoli dijo sentirse "muy dolida" por la detención de su hijo, calificó a esta situación como "un horror total", y apuntó contra el fiscal Moure por "decir cosas irrisorias y barbaridades".
"Mi hijo es totalmente inocente. No hay palabras para lo que está pasando", remarcó la mujer, quien desmintió la versión de que su hijo tenía una deuda económica.
Al respecto, aseveró que los investigadores "no saben qué buscar porque no hay nada".
Luego, comentó que "después de la detención mi hijo, la familia de Gastón estuvo en su casa" y Rocío, la novia de Ramón, también se quedó en la vivienda.
Hoy por la mañana los padres de Julián y Rocío viajaron desde Miramar hasta Tribunales. No pudieron ver más que al abogado defensor.