Al hablar ante las cámaras del canal de noticias TN, su papá Carlos afirmó “quisiera que las huellas no sean de Julián. Era el novio de mi hija, merecía toda mi confianza, yo no puedo creerlo. Quiero pensar que no tiene que ser así, son demasiados malos momentos que uno está pasando. Quiero que no se involucre a ninguna persona más de nuestro entorno”.
Luego detalló ciertos aspectos que tienen que ver con el objeto sobre el que se apoya el fiscal para acusar a su yerno, y sostuvo que “el televisor lo teníamos de día en el comedor y de noche lo llevábamos a la pieza. ¿Qué puedo hacer yo si la justicia dice una cosa y yo pienso otra?. Yo no sé cómo se maneja esto, nunca pasé por una cosa así”.
Finalmente, describió la relación que a su juicio resultaba normal con el acusado: “el domingo último estuvo mirando el partido de Boca acá en casa. Es el novio de mi hija y para mí es un buen chico, tiene dos trabajos, tendrían sus proyectos, estaban todo el día juntos”.
En tanto, Verónica, mamá del chico expresó brevemente que “me quedé helada cuando el fiscal me dijo lo que creía. Rocío está mal, hay que entender que es su novio”.
Según el fiscal de la causa, el novio de Rocío es el asesino del nene. Estas declaraciones se suman al clima de confusión que presenta el macabro hecho. Se dice que el joven incluso se había presentado a declarar en la causa y que habría tratado de inducir sospechas en la mamá.
Por su parte, justamente Rocío, la hermana de Gastón, aseguró este miércoles que confía "plenamente" en su novio Julián.
Ante una consulta periodística respecto a si confiaba en su novio, la joven dijo "si, no tengo ninguna duda", y aclaró que tanto su papá como su mamá están de acuerdo con ella.
"Estamos todos juntos en esto", dijo con la voz entrecortada Rocío (18), acompañada por otro familiar cuando llegaba a los tribunales de esta ciudad, donde iba a ser indagado su novio, acusado del delito de "homicidio en ocasión de robo".
La chica aseguró que el martes estaba con su novio Ramón cuando llegó la policía para detenerlo por orden del fiscal de instrucción de Miramar, Rodolfo Moure, pero que se quedó en la puerta de su casa cuando se realizó el allanamiento.