Gacetilla de prensa:
El patoterismo contra la Asamblea en Defensa del Vivero, de parte de quienes componen el Complejo Frontera Sur, no cesa. El pasado domingo, en el marco de una nueva mateada, el padre del titular de dicha firma, sr. Santi, tomó una bandera de la asamblea que se encontraba en un médano PUBLICO y la rompió delante de los manifestantes, en una clara muestra de intolerancia y autoritarismo, producto quizás de que alguien le hizo creer que es dueño del vivero, de sus calles y médanos. Quizás le molestó que la Asamblea en Defensa del Vivero haya elegido los médanos de la playa del vivero para desarrollar su mateada N° 54, quizás no entiende que hay derechos que avalan la libre circulación y manifestación en espacios públicos. Más allá de la menciona acción patoteril, la mateada se desarrolló con el habitual marco de pacifismo que las 53 anteriores. La gente se reunió en la primera zona de fogones del vivero dunícola y luego se trasladó en caravana hacia la bajada a la playa del vivero, donde desarrollaron su habitual mateada, en ésta oportunidad, arriba de un médano público.
Muchos turistas que recorrían la zona se acercaron a preguntar el porqué de la protesta, indignándose al enterarse de la ilegalidad de la construcción de las cabañas, y otros, que ya estaban al tanto, preguntaban por el avance de la causa judicial.
La nota publicada por el diario Tiempo Argentino (http://tiempo.elargentino.com/notas/miramar-una-reserva-natural-unica-amenazada-negocios-hoteleros) también hizo que muchas personas se acercaran a preguntar si la asamblea tenía ejemplares de dicho diario, ya que en los kioscos de Miramar se habían agotado antes del mediodía (¿casualidad?) y querían leer la publicación de 3 páginas que salió en el mencionado matutino sobre el conflicto por la construcción hotelera en el sector de Frontera Sur.
Luego de un discurso informativo para los presentes, y de la lectura de un pasaje de la nota publicada en Tiempo Argentino, se dio por finalizada la mateada, conformándose una caravana que recorrió las calles céntricas de la ciudad, hasta su desconcentración en la intersección de las calles 26 y 21.