El pasado domingo, la Asamblea en Defensa del Vivero cumplió un año de reclamo y movilización por la ilegal construcción de cabañas en la zona del Complejo Frontera Sur, dentro del Vivero Municipal. Y el evento ameritaba una movilización y marco particular. Por tal motivo, la tradicional mateada se llevo a cabo en la plaza cívica, en pleno centro de la ciudad. Además de la convocatoria y los discursos habituales y de informar a los presentes sobre los puntos principales del reclamo, una serie de grupos musicales, se acercaron hasta el lugar y acompañaron la jornada tocando música para el deleite de los presentes, e incluso un artista plástico local, pintó en vivo un mural que será donado a una escuela de la ciudad. En lo que ya es una costumbre, la mateada se llevó a cabo con un marco pacífico. Niños, adolescentes, personas mayores y familias completas se acercaron a disfrutar del arte como medio de expresión de un reclamo.
Más de 300 personas se hicieron presentes en la mateada para apoyar el reclamo y unirse al “festejo” de la asamblea. Todos aplaudieron incesantemente el discurso central, en el cual se resaltó que a pesar de todos los obstáculos que se le pusieron en el camino a los asambleístas (incluidas amenazas de muerte y laborales) se pudo continuar con el accionar legal del reclamo, mediante el cual se logró frenar las obras y que la Justicia Federal investigara las irregularidades de dicho proyecto.
La vigencia del reclamo no hace más que resaltar la coherencia, constancia e ideas fundadas, claras y concisas de la Asamblea, que a pesar de los 365 días de marchas y reclamos, sigue en pie.
La movilización y mateada N° 51 culminó en las primeras horas de la noche, agradeciéndoseles a los presentes el haber asistido y el apoyo constante que brindan para que se pueda seguir adelante, defendiendo el vivero, los espacios públicos y los derechos de todos los alvaradenses.