En el inicio de este semana el país futbolero tomó conocimiento de la realización de un partido amistoso de fútbol entre Boca y River con sede en la ciudad de Resistencia, Chaco.
Mendoza, Salta, Córdoba y hasta Miami habían sonado como candidatas para ser la sede del partido más esperado: el Superclásico de verano. Finalmente, y luego de confirmarse la primera fecha en Resistencia, la ciudad elegida para la revancha es Mar del Plata.
Los organizadores de ambos cotejos tuvieron conversaciones con el Ente Municipal de Deportes de General Pueyrredon y manifestaron el requerimiento de condiciones adicionales de seguridad.
Luego, el titular del Emder, Federico Maidana, informó que la Feliz será el escenario del partido revancha entre Boca y River.
Al respecto, el municipio tomó entonces contacto con el ministro de Gobierno, Eduardo Camaño, quien pasó a considerar la situación a efectos de evacuar, en la medida que corresponda, las inquietudes surgidas.
Parece entonces que los encuentros que River y Boca ya desarrollan desde hace 30 años en Mar del Plata tendrán continuidad. Como en todos los casos, las consideraciones acerca de la seguridad adicional que requieren los partidos serán objeto de arduo tratamiento.