Desde el Ministerio de Educación, que preside Alberto Sileoni, se anunció ayer que a partir del año entrante, el ciclo lectivo en todo el territorio nacional deberá extenderse por 190 días, es decir que por 10 jornadas más de las estipuladas hasta entonces.
La medida, que obligará a los directivos de escuelas a abrir sus puertas desde el próximo 27 de febrero, despertó el malestar generalizado de los operadores turísticos marplatenses, que dijeron pronosticar así el derrumbe final de la segunda quincena de ese mes.
Tanto Miguel Ángel Donsini, presidente del Colegio de Martilleros, como Jesús Osorno, de la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos, y Gerardo Di Scala, propietario de tres balnearios en la zona sur, coincidieron en afirmar que “la disposición ministerial no hará más que impactar negativamente en el sector turístico” nacional.
“Estamos hablando de una resolución que afectará fuertemente a Mar del Plata. Se destruye la segunda quincena de febrero y se pierden no sólo ingresos, sino fuentes de trabajo y proyecciones para el año”, dijo, con desconocido enojo, el referente de los propietarios de inmobiliarias. “Además, se les quita la posibilidad a familias enteras de veranear a bajos costos. Siempre febrero fue más accesible, al menos un 30% respecto a enero”, agregó Donsini.
En igual tono se expresó Osorno, que integra la comisión directiva de la Asociación marplatense de Hoteleros y Gastronómicos. “Lo que se tiene que discutir, en este caso, es que la calidad de educación no se garantiza con cantidad de días de clase. Menos cuando sólo se incrementa en 10 días el ciclo. La medida está volviendo a cero el esfuerzo hecho con los feriados para movilizar el quehacer turístico”, opinó el empresario.