Primero fue el FMI, que a principios de esta semana, en la previa de la reunión de la ONU, avisó que el estancamiento de la economía se prolongaría durante más tiempo de lo previsto y llegará a 2012.
Días después, precisamente este miércoles, ese cuestionado organismo trasladó el foco de atención sobre los bancos europeos, dado que como nadie parece ponerle un freno a la crisis en el Viejo Continente los problemas de liquidez derivados de la crisis fiscal del euro pueden dejar al sector al borde del colapso, con lo que eso significaría. Para trasladarlo al entendimiento más directo, una situación similar a la de Argentina en 2001 pero repetida en decenas de países y con incalculables millones de personas más.
Por si esto fuera poco, según señala el diario El País de España, la Reserva Federal norteamericana cerró el círculo crítico al advertir de que los riesgos a la baja de la economía sobre la primera potencia mundial son "significativos".
Los inversores, grandes especuladores y ganadores en esta historia, que la semana pasada recuperaron una pequeña parte de su optimismo volviendo a entrar en las Bolsas, han optado ahora por entender que el freno al crecimiento será más intenso de lo esperado. Esto generó que las caídas en las principales bolsas de este miércoles se repitieran durante un nuevo jueves negro.
Este incremento de las dudas sobre el final de una crisis que se supera a medida que avanza el tiempo ha vuelto a aumentar los descensos bursátiles a medida que se acercaba la hora del cierre de la jornada con una caída de entre el 4,5% al 5%.
Los números rojos generalizados en todos los valores que cotizan en los mercados del Viejo Continente acompañaron en el negocio de divisas otra caída del euro, que redujo su valor en 1,34 dólares y marcó entonces su cotización más baja frente a la divisa estadounidense en los últimos nueve meses.
El Cac 40 parisino ha perdido un 5,3%, en Londres, los números rojos se iban al 4,67% mientras que Lisboa se destacaba del resto también con un descenso superior al 5%. En tanto, en España, el selectivo Ibex 35 cerraba con una caída ligeramente inferior del 4,62%. Milán, por su parte, ha bajado un 3,6%. En Nueva York, Wall Street abrió a la baja y el índice Dow Jones de Industriales descendía un 3,20%. Los principales parqués asiáticos han sufrido fuertes recortes en torno al 2% en el Nikkei de Tokio o del 4,85% en el Hang Seng de Hong Kong.
Por supuesto, prosigue la tragedia griega. Atenas ha confirmado que anunciará las nuevas medidas de ajuste, algo que ya han reclamado los representantes de la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, para asegurar que Grecia reduzca su déficit con vistas a devolver la sostenibilidad a las deterioradas finanzas del país; algo que Argentina reclama no se haga, con mucha experiencia en esas políticas.
¿Y China?
En el gigante asiático, precisamente, se han disparado las alarmas al conocer un dato del sector manufacturero de ese país, que lleva tres meses consecutivos por debajo de la frontera que marca la diferencia entre el crecimiento y la contracción.