No es ocurrencia ni información extravagante. Es ciencia. Y son datos de la ciencia más fascinante: la astronomía. Sucede que este año el momento en que el Sol se sitúe justo sobre el Ecuador dando inicio “oficial” a la primavera en el hemisferio sur y al otoño en el hemisferio norte será el viernes 23 de septiembre sobre las 6:04. Ni dos días antes, el 21, ni días después. La primavera, científicamente, arranca el 23.
Desde el Planetario de Merlo, en la provincia de San Luis, le contaron a El Atlántico que este fenómeno produce que el día y la noche tengan la misma duración en todo el planeta, de ahí el término equinoccio y de ahí el inicio de la primavera en un lado y el otoño en otro.
Según parece el error de decidir festejar los 21 de septiembre el Día de la Primavera se debió a que los inmigrantes, que venían de festejarla en Europa los 21 de marzo, no repararon en ese dato científico y, al llegar a la Argentina, cometieron el error conceptual de fijar el 21 de septiembre.
Para saber cuándo empieza la primavera o el otoño hay que ver, en realidad, cuándo se producen los equinoccios: en el Norte, el de marzo cae siempre entre el 20 y el 21 de ese mes; en cambio, en el Sur, el de septiembre ocurre entre el 22 y el 23.
Por otra parte la fecha de celebración del Día del Estudiante se decidió en 1902, en recuerdo de la repatriación, desde Paraguay, de los restos de Domingo Faustino Sarmiento, el gran precursor de la educación, que llegaron al puerto de Buenos Aires un 21 de septiembre de 1888.