Cinco personas fueron detenidas en las últimas horas de ayer acusadas de encubrir el crimen de la niña Candela Sol Rodríguez, informaron fuentes de la investigación.
Entre los apresados se encuentran la dueña de una casa situada a pocas cuadras de donde apareció el cadáver de la niña y un carpintero sindicado como el encargado de proveerle la comida a Candela cuando estaba cautiva.
Además, fueron aprehendidos el hermano y el padrastro de la mujer y otro hombre dedicado a realizar fletes con una camioneta Renault Trafic blanca.
Fuentes judiciales precisaron que las aprehensiones se realizaron luego de que el perfil genético de Candela fuera hallado en una casa situada en la calle Kiernan al 900 de Villa Tesei, partido de Hurlingham.
Esa vivienda fue allanada el jueves de la semana pasada y, de acuerdo a un testigo de ese procedimiento, los investigadores secuestraron cuatro cabellos, que serían de Candela.
Por otra parte, ayer, el jefe de los fiscales de Morón, Federico Nieva Woodgate, reconoció que el cuerpo de Candela "probablemente había sido lavado" luego del crimen, al dejar ver que no encontraron rastros en el cadáver de la nena que permita ubicar a los asesinos.
"El cuerpo probablemente había sido lavado; es cierto que no estaba como cuando uno sale de la ducha, pero no estaba en el estado en el que suelen encontrarse los cuerpos que llevan dos o tres días de muertos. La esperanza de obtener buenos resultados no la perdemos en ningún momento", dijo.
Por lo pronto, Nieva Woodgate ratificó que "no hay elementos firmes que permitan hacer pensar que se trate de un secuestro extorsivo", pero aclaró que en el expediente no figuraba que una tía de Candela habría sido secuestrada hace dos meses.
En ese sentido, confirmó que el posible ocultamiento de información por parte de la familia de Candela "es una de las líneas de investigación que se están siguiendo" y remarcó que "se están recibiendo declaraciones continuamente".
Nieva Woodgate señaló que durante el fin de semana se realizaron "varios" allanamientos.
Mientras tanto, el Gobierno nacional rompió el silencio tras la aparición del cadáver, ocurrida el pasado miércoles 31 de agosto, a un costado de la Autopista del Oeste en el partido de Hurlingham.
El crimen de Candela es "un hecho fuera de lo común" que "consterna a todos" porque se trataba de "una chiquita de once años que es inocente de todo", dijo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Candela Rodríguez, de 11 años, fue secuestrada el lunes 21, cuando se encontraba en la esquina de su casa, al parecer esperando a unas amigas para ir a una reunión de boy scouts.
La nena desapareció ese día y apareció muerta el miércoles 31: había sido asfixiada entre la noche del lunes 29 y la madrugada del martes 30 y había sido abandonada desnuda, dentro de unas bolsas de consorcio.