Cuartango se preocupó por destacar que "a pesar de la justicia de los reclamos de incrementos salariales" hay que "tener presente las posibilidades efectivas del pago de los salarios" por parte del gobierno bonaerense.
Además sostuvo que la provincia "tiene que tener una actitud equilibrada y responsable preservando el pago por encima del voluntarismo que puede hacer incurrir en inconvenientes para los mismos trabajadores".
Antes que se conociera el tenor de estas declaraciones los docentes bonaerenses nucleados en Udocba -único gremio de maestros adherido a la CGT- ya habían convocado a un paro por 24 horas que se realizará este viernes 5, en reclamo de un incremento de haberes que contemple un salario básico inicial de 3.100 pesos, la titularización masiva de cargos de base y jerárquicos y mejores condiciones laborales y edilicias.
En esta línea, Miguel Díaz, secretario general del gremio moyanista de educadores señaló que "ante la soberbia de este gobierno bonaerense, que decide no reabrir las paritarias y ante su falta de respuesta a nuestras demandas, las que venimos planteando desde antes del receso invernal, nos vemos obligados a hacernos escuchar con nuestra principal arma que es la medida de fuerza".
Además, afirmó que "ciento cuarenta mil docentes cobran por debajo de la canasta básica con un sueldo por todo concepto, de apenas 2.400 pesos" y de esa suma "la mitad se cobra en negro, porque este gobierno, que tanto pregona a los contribuyentes su obligación de cumplir con los impuestos, no es tan estricto puertas adentro para obligarse a si mismo a no evadir aportes a la jubilación y a las obras sociales".
El Frente Gremial
Por fuera del accionar de Udocba, los sindicatos mayoritarios nucleados en el Frente Gremial Docente bonaerense (Suteba, FEB, Sadop, UDA y AMET) ya empezaron durante el receso escolar de invierno a reclamar la reapertura de las paritarias ni bien se reanuden las clases. Dirigentes de Suteba y FEB recordaron que el tema de la reapertura de las negociaciones paritarias se había consensuado a principios de año, antes del inicio del ciclo lectivo, cuando acordaron el último aumento con el gobierno bonaerense.
La presidenta de la FEB Mirta Petrocini justificó una nueva discusión salarial argumentando que "el poder adquisitivo de los educadores fue erosionado por el aumento del costo de vida, más allá del índice que se tome".
"No hace falta ninguna estadística ni medición para darse cuenta que la inflación ya absorbió el aumento", remarcó.
En tanto que Roberto Baradel, secretario general del Suteba, consideró que "más allá de lo que el ministro diga, hay muchos temas pendientes como salud laboral y topes de salario familiar, entre otros", por lo que insistió en la necesidad de convocar a paritarias.