Un fiscal de La Plata denunció penalmente a la Procuradora General de la Suprema Corte, María del Carmen Falbo, por realizar una persecución en su contra obligándolo a renunciar a su cargo con la promesa que “le borrarían un sumario”. La imputó por los delitos de “coacción agravada” y “tráfico de influencias”, cuya pena es de 6 a 22 años de prisión.
La denuncia fue presentada por el fiscal Leandro Daniel Heredia ante la Unidad Funcional de Instrucción en turno de la capital bonaerense y ante la oficina de Control Judicial de la Suprema Corte bonaerense.
Heredia precisó que a los sumarios que le venía realizando la Procuradora, ahora se le agregaron las reiteradas visitas de un alto funcionario judicial, al que definió “como un enviado” que le “aconsejaba renunciar a su cargo” para “no ir preso”.
El fiscal dijo que a poco de asumir la Procuradora lo cambió de destino de La Plataa Guernica, y luego le envió numerosas inspecciones.
En concreto, Heredia dijo que el Subsecretario de la Policía Judicial de la Procuración Pablo Farias lo fue a ver seis veces. Y al notar que el contenido de sus mensajes “incurría en lo delictual”, decidió grabar los encuentros.
En ese sentido, Heredia explicó esta tarde en conferencia de prensa, que hubo seis encuentros. “En cuatro lo grabé con audio solamente, y en uno lo filmé”, indicó el fiscal y acompañó los videos a canales de televisión abierta y de cable.
En esas conversaciones, según surge de las denuncias penales formuladas hoy por Heredia ante la Corte y ante la fiscalía general de La Plata, el “enviado” de Falbo le hizo una reseña de oscuros manejos en la designación y destitución de fiscales, y en la política de sumarios y castigos que lleva adelante la Procuradora.