Se trata del capitán Pedro Giachino, primer soldado argentino caído en la guerra. Hubo un pedido de la Comisión por la Memoria por presunta responsabilidad en crímenes de lesa humanidad. A través de Facebook convocan a concentrarse frente al municipio para que se revea la medida.
El presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Artime, autorizó el retiro de la imagen del capitán Pedro Giachino, primer caído en la Guerra de Malvinas, que se hallaba en el recinto de sesiones, en el segundo piso del Palacio Municipal.
La medida surgió como consecuencia de un expreso pedido de organismos de derechos humanos hasta que se determine su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, las personas fallecidas no pueden ser juzgadas.
Según lo manifestado por Artime, antes de tomar esta medida se habló con los integrantes del Centro de ex soldados Combatientes de Malvinas que habían impulsado su colocación.
En declaraciones a Radio La Red (FM 91.3), el titular del Centro, José María Lambertini, se limitó a responder que el próximo lunes se dará a conocer un comunicado, aunque afirmó que el tema es materia de análisis durante un encuentro deportivo del cual participan junto a veteranos de guerra de otras ciudades.
Cabe recordar que, el propio concejal de Acción Marplatense fue el impulsor de un proyecto para que se instalen las imágenes de todas las víctimas marplatenses del terrorismo de Estado, algo que se concretó la semana pasada.
Conocida la noticia, surgió a través de la red social Facebook una convocatoria para reclamar que se revea esa medida. Incluso impulsan una concentración para este lunes a las 11.30, frente al municipio, para “reivindicar al capitán Pedro Giachino”.
En rigor de verdad, la Justicia no podrá nunca establecer las responsabilidades de Giachino en los crímenes de la Dictadura. Es que en el sistema penal argentino las personas fallecidas no pueden ser acusadas de ningún delito, incluso de los de lesa humanidad.
Cabe señalar que, el Centro de Ex-Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata apeló un fallo de la Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal, que consideró que los vejámenes de militares contra conscriptos argentinos en Malvinas no son delitos de lesa humanidad y, por lo tanto, las acciones penales que por esos hechos están prescriptas y no pueden ser juzgados.
Los ex combatientes lanzaron una campaña en la que piden la solidaridad de las organizaciones políticas y de Derechos Humanos y argumentaron que la dictadura quiso “tapar una guerra sucia con una guerra limpia, pero los que fueron a Malvinas no eran el Ejército Sanmartiniano sino torturadores como (Juan Carlos) Rolón, (Antonio) Pernía, (Alfredo) Astis, (Jorge) Acosta o el propio Pedro Edgardo Giachino”, el Capitán de Corbeta de la Infantería de Marina que fue el único muerto el 2 de abril de 1982 durante la recuperación de las islas.
Sobre Giachino señalaron que “si estuviera vivo él posiblemente estaría vinculado en alguna causa relacionada a la dictadura porque pertenecía a un grupo de tareas de la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA)”.
Ernesto Alonso, secretario de Relaciones Institucionales del CECIM adhirió a la decisión del titular del Concejo Deliberante, Marcelo Artime, de retirar del recinto de sesiones un cuadro con la imagen del capitán Pedro Giachino, caído en la Guerra de Malvinas.
Explicó que “en su legajo de conceptos, en las fojas de censo anual, Giachino pidió año tras año desde 1970 hacer cursos en contra de la subversión, concurrir a la Escuela de las Américas y solicitó ir en comisión a la ESMA para integrarse a un grupo de tareas”.
“Los militares argentinos intentaron reivindicarse con Malvinas y construyeron durante todos estos años falsos íconos como es el caso de Giachino y Carlos Busser, comandante del operativo Rosario, que realizó la recuperación militar el 2 de abril de 1982, hoy con prisión preventiva. No son Héroes, son Represores”, aseguró Alonso.
Giachino nació en Mendoza el 28 de mayo de 1947 y murió el 2 de abril de 1982, durante el desembarco argentino en las Islas Malvinas. Su labor como capitán de Fragata mereció honores posmortem (Cruz al Heroíco Valor en Combate) y aún hoy es reconocido en el ámbito castrense.
Los restos descansan en Mar del Plata, donde reside su familia e incluso en el Cementerio de la Loma yace un busto que lo recuerda y hasta la Escuela Provincial Nº72 lleva su nombre.