Su puesta en órbita tiene como objetivo principal medir la salinidad de mares, oceános y la humedad del suelo a gran escala marcando un hito fundamental para la ciencia, el conocimiento argentino y para la institución nacional que forma parte del experimento.
Este nuevo artefacto ofrecerá detalles de los océanos cada 7 días durante 3 años, desde una distancia de 657 kilómetros.
“Las observaciones del Aquarius revelarán cómo las variaciones de salinidad influyen en las corrientes oceánicas, trazan el recorrido del agua dulce a través del planeta y ayudan a moldear el clima de la tierra”, explicó la NASA.
En este marco de colaboración, los investigadores y técnicos del Departamento Energía Solar de la Cnea (junto con profesionales de otras areas - Departamento Quimica, Ende - e investigadores del Conicet) fueron los responsables de proveer los paneles solares que alimentarán de energía eléctrica al satélite provisto por Invap.
La construcción de dichos paneles solares comenzó en 2001 en el Centro Atómico Constituyentes con la etapa de montaje de los laboratorios especialmente acondicionados y la fabricacion del instrumental necesario, superando asi todas las evaluaciones de calidad previstas por la industria espacial.