A partir de mañana estará prohibida en Mar del Plata y el resto del país la venta de las clásicas lamparitas incandescentes de más de 25 watts, ya que entrará en vigencia la ley sancionada a fines de 2008 que apunta al ahorro de energía eléctrica. De esta manera, los usuarios estarán obligados a optar por otras alternativas. En el mercado se consiguen las fluorescentes compactas (conocidas como "de bajo consumo"), las más modernas basadas en diodos emisores de luz (LED) y las incandescentes halógenas (de las alternativas, éstas son las más parecidas a las incandescentes tradicionales).
Todas estas nuevas lámparas tienen una vida útil que va del doble a 50 veces más que las incandescentes, son capaces de cubrir con solvencia diferentes necesidades lumínicas y con ellas se reducirá entre un 30% y un 70% del consumo de energía destinado a iluminación (que a su vez representa alrededor de un tercio del gasto de electricidad de un hogar).
Sin embargo, aunque permitirán, a largo plazo, un ahorro significativo en los gastos del usuario, también es cierto que todas las lámparas alternativas tienen un precio notablemente más alto que las tradicionales, lo que podría significar un problema para buena parte de la población.
"Los clientes se están empezando a quejar por el aumento que van a tener que afrontar. Es que las lamparitas se venden a 3 pesos y las de bajo consumo salen 20", dijo a LA CAPITAL Claudio Ariel Giles, encargado de la sucursal céntrica de Ciardi Hermanos. Y explicó que las de bajo consumo "alumbran menos".
José Pereira, empleado de una casa de venta de materiales eléctricos ubicada en el centro, elogió la medida adoptada por el Gobierno. "La ley permitirá ahorrar energía", manifestó. "Los clientes se quejan un poco por el precio de las lámparas, pero se terminan resignando", agregó.
Por su parte, Mario Rascado, gerente de ventas de Casa Blanco, recordó que la empresa recibió hace un año la notificación de la entrada en vigencia de la iniciativa. "Fuimos mentalizando a la clientela. Sin embargo, la gente mayor se queja bastante por las subas. El precio de las lámparas varía de acuerdo a la calidad y en el caso de los productos de primera marca se consiguen a partir de los 10 pesos para arriba", expresó.
La Ley 26.473, que fue sancionada por unanimidad por el Congreso, prohíbe la importación y comercialización de lámparas incandescentes de uso residencial general en todo el territorio nacional. La norma fue aprobada el 17 de diciembre de 2008 y promulgada de hecho el 12 de enero de 2009.
El Poder Ejecutivo Nacional es autorizado por esa ley a establecer excepciones por razones técnicas, funcionales y operativas, que estime necesarias, a través de los mecanismos y metodología que establezca a tal efecto. Además podrá dictar las medidas tendientes a facilitar la importación de lámparas de bajo consumo, sus partes, insumos, componentes o equipamiento necesario para su producción, reduciendo o liberando de gravámenes y tributos de importación.
Las lámparas incandescentes halógenas son las que tienen un precio más parecido al de las clásicas (una de 42 watts, equivalente a una de 60 watts de las tradicionales, ronda los $10), pero las duplican en vida útil y consumen un 30% menos.
Según explicaron investigadores del Conicet que siguen de cerca el reemplazo de las incandescentes, las halógenas son poco contaminantes y soportan bien el apagado y encendido frecuente y las variaciones de tensión.
De las fluorescentes compactas, dijeron los especialistas, hay que tener en cuenta que encenderlas y apagarlas muy seguido les disminuye la vida útil y que, por contener mercurio, son contaminantes. Sobre esto Greenpeace dice que aún siendo así, los beneficios que aportan al medioambiente estas lámparas las hacen convenientes. Pero recomienda no tirarlas con la basura domiciliaria y esperar a que se dicten normas sobre su tratamiento.
Fuentes del Programa Nacional de Uso Racional de Energía Eléctrica (Pronuree) señalaron que hasta hoy se han reemplazado más de 24 millones de lámparas incandescentes por otras tantas de bajo consumo en 2.170 localidades de todo el país, y que esta acción continúa. Para cambiar lámparas, "los usuarios deben contactarse con su municipio, con su distribuidora eléctrica o con las diferentes asociaciones de defensa del consumidor", indicaron desde el Pronuree.
Por otro lado, según puntualizaron los especialistas, de todos los tipos de lámparas alternativas se consiguen modelos con roscas compatibles con los portalámparas comunes.
Consejos para ahorrar energía
Los expertos resaltan la importancia de revisar la Etiqueta de Eficiencia Energética de los equipos eléctricos antes de adquirirlos. Para ahorrar en iluminación artificial, recomiendan pintar las paredes con colores claros.
En los hogares, la conservación de alimentos por refrigeración representa cerca de la tercera parte del consumo de energía eléctrica. Por eso conviene asegurarse de que las puertas de la heladera cierren bien, y ubicarla de modo que circule aire entre ella y la pared.
En el uso de equipos de aire acondicionado, conviene mantener cerrados los ambientes, y limpiar los filtros de aire cada dos semanas. Hay que tener en cuenta que equipos electrónicos en stand by pueden llegar a representar el 10% del consumo eléctrico.