El secretario general del gremio gastronómico y hotelero, Luis Barrionuevo, ratificó ayer que los trabajadores del sector reclaman un aumento salarial escalonado de 35 por ciento y cuestionó al jefe de camioneros y de la CGT, Hugo Moyano, por cerrar una suba de 24 por ciento.
"Nunca vi, en los años que tengo de gremialista, que se adelante una paritaria tres meses y a la baja", fustigó Barrionuevo, en alusión a que la paritaria del sindicato de camioneros vence recién a fines de junio.
Barrionuevo precisó que la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteles y Gastronómicos (UTHGRA)reclama en la paritaria que recién se inicia un aumento total de 35 por ciento: un 20 por ciento a partir del 1 de abril, y el 15 por ciento restante a definirse.
En diálogo con radio Mitre, el dirigente gremial planteó: "Moyano decía que la inflación se mide en las góndolas de los supermercados. Creo que los técnicos que tiene la CGT le pueden acercar los índices reales, lo que se ha incrementado la canasta familiar. No debería haberse sacado esa foto".
A su criterio, la foto que mostró a Moyano en Casa de Gobierno con los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Economía, Amado Boudou, para anunciar la suba salarial de 24 por ciento para el sindicato de camioneros apuntó a ser un parámetro de referencia para las negociaciones del resto de los gremios.
"Se olvida Moyano que el propio gobierno firmó con los docentes más de 28 por ciento", analizó.
Al respecto, la consultora Ecolatina estimó que las subas salariales de este año se ubicarán, en promedio, "un par de puntos porcentuales por encima" del promedio de y advirtió que "sólo aquellos asalariados que cuenten con suficiente capacidad para lograr incrementos significativos podrán ganar la carrera contra la inflación".
La consultora puntualizó que las remuneraciones del sector privado formal treparon, en promedio, en el 2010 un 26,4 por ciento, superando el alza estimada de los precios.
"Esperamos que los aumentos se ubiquen -en promedio- un par de puntos porcentuales por encima de la cifra del año pasado, pues los agentes esperan un mayor incremento de los precios", evaluó.
La consultora evaluó que "la imposibilidad de acotar la puja distributiva radica, en última instancia, en la falta de una política antiinflacionaria consistente y que, por ende, permita a los agentes vislumbrar un futuro con menores aumentos de precios".
"Además, la pérdida de confianza en un estimador creíble de la variación de los precios potencia el problema: sin una referencia los agentes tienden a sobredimensionar la inflación", concluyó.
Varios gremios que ya comenzaron las rondas paritarias, reclaman un salario básico inicial de 4.000 pesos para la categoría más baja; es el caso de los sindicatos de Comercio, Sanidad, y Estaciones de servicio.