La semana que paso estuvo signada por las terribles imágenes del tsunami en Japón que desplazaron a nivel mundial cualquier otra información. No es para menos. Desde los tiempos de la Guerra Fria, por primera vez el mundo globalizado tiembla ante la posibilidad de un desastre nuclear de alcance mundial. Un poco menos superficialmente, el capitalismo muestra también una grave falencia. Esa que es consecuencia de que el afán de lucro se sostenga a cualquier precio o riesgo. Japón es considerado un enclave de Occidente en Oriente. Normalmente imágenes de barrios comerciales como Akiabara compiten con las de Manhatan en un pie de igualdad. Hoy, miles de refugiadosnos permiten ver algunas imprevisiones normalmente negadas por la ideología dominante. La primera y evidente el riesgo de sostener un sistema productivo con energía nuclear cuando las formas tradicionales de alimentación de la hiperindustria abastecedora del hiperconsumo no existen. Es obvio que Japón carece de petróleo o ríos capaces de mantener machando sus fabricas o de energía hidroeléctrica para alimentar sus trenes bala. Pero el sistema eligió pagar el precio del riesgo para sostener la ganancia, una propuesta muy estadounidensepor cierto. Y ese riesgo mostro su poder catastrófico frente a una estructura de previsión bastante endeble. Fallaron los anuncios de tsunami. Buena parte de la población enfrento inerme, sin aviso previo, la furia de la naturaleza. Además las imágenes mostraron la fragilidad de muchos barrios de simples prefabricadas que fueron arrasadas por el aluvión, mientras las escasas construcciones tradicionales de ladrillos y cemento emergían como las únicas sobrevivientes de aldeas devastadas… Es que el hiperconsumos y el brillo de las luces de neón son propias de un capitalismo tardío basado en la rentabilidad de la obsolescencia veloz. Hasta 1920 la manufactura capitalista producía elementos durables. Allí están las estaciones ferroviarias inglesas resistiendo en Retiro, Constitución o Nueva Dehli para dar testimonio de ello, o la llave de fuerza alemana, inglesa o francesa que heredamos del abuelo y todavía tenemos en nuestra caja de herramientas… Ahora los productos industriales tienen una efímera duración y son reemplazados para alimentar el Moloch consumista, en busca de una ganancia mas inmediata. Esa filosofía del easy Money ha sufrido dos duros golpes en los últimos tiempos. La impresionante crisis del capital financiero en Wall Street y ahora la mostrad fragilidad de la estructura de energía japonesa, más peligrosa para el mundo evidentemente que las muy vapuleadas informaciones del Imperio acerca del incipiente desarrollo de la energía nuclear para uso pacifico en Iran, tan transitadas por la CNN.
En las costas del atlántico por suerte, no hay tsunamis, mas allá de que hayamos tenido un temporal que marco algo asi como el inicio anticipado del otoño en nuestra módica ciudad costera de Miramar…
En el ámbito nacional, los “paisajes de Ktamarca” dieron una muestra de la pervivencia de un modelo de desarrollo que Clarin daba por muerto… El Frente para la Victoria derroto a la UCR en una provincia bastante conservadora a la hora de elegir representantes. Parece que las previsiones de los comentaristas del “el gran diario argentino” no son de confiar.
En rigor de verdad tampoco en los grandes medios mundiales aparecen demasiados análisis del desastre japonés. Muchas imágenes y pocas autocriticas. Aunque seguramente grandes sectores de la población nipona estarán repensando si la occidentalización furiosa de una ancestral cultura casi feudal hace unas pocas décadas es la única alternativa socialmente deseable para un desarrollo sustentable.
Es que las discusiones sobre los modelos de desarrollo no solamente se producen en el Tercer Mundo. Se trata de repensar si la propuesta del capitalismo salvaje es la única posible y si el neoliberalismo darespuestas durables a la civilización o es un mero espejismo consumista endeble desde sus cimientos. Nada más ni nada menos que eso. Algo que seguramente no se saldara con editoriales sesudas ni en discusiones de café. Pero que indudablemente esta a la base de toda discusión seria acerca del curso a seguir para conseguir una sociedad más justa, igualitaria, democrática y feliz, tal vez menos pendiente del neón y más de los ladrillos para todos…