“Se va la primera" solía ser una expresión frecuente en el folklore nacional. Pero saliendo de las chacareras, lo cierto es que se fue la primera y se viene la segunda, como es casi obvio. Pero, mas específicamente la segunda quincena de febrero se complica y mal. Cierto es que tuvimos un diciembre poco frecuente, con una concurrencia inusual tal vez impulsada por los calores citadinos de las grandes urbes que treparon a mas de 38 grados centígrados. Enero fue muy bueno, con índices de ocupación realmente altos y una calidad de gente un peldaño mas arriba de la que nos visitara en un pasado reciente, si de "escaleras" al cielo económico hablamos. La primera de febrero decayó como es tradicional frente al primer mes del año. En cuanto al nivel de consultas y reservas para los últimos 15 días de la Temporada, la cosa viene mal. Es lógico. A la tradicional discusión entre locadores y locatarios acerca de si la quincena comienza el 14 o el 15 se ha sumado un artificial problema. Resulta que al funcionario Mario Oporto se le ocurrió disponer, en una medida francamente infeliz, que las clases se iniciaran el 28 del mes en curso. La excusa, el cumplimiento de los días establecidos de clases por el calendario escolar. Una razón vana, se vienen los Carnavales, por primera vez desde la Dicatadura como Feriado Nacional. El tradicional paro docente del inicio del ciclo lectivo ensombrece el cielo de los párvulos, sindicatos mediante. Por resumir el asunto tal vez 2011 no tenga mas días escolares que 2010. Pero la medida de Oporto, jode. Es clarito e indiscutible. La educación no será menos mediocre por su tonta disposición. Pero perderemos, como prestadores de turismo, al menos la ultima semana de febrero. Docentes y padres de niños y jóvenes incluidos en el sistema educativo deberán emigrar anticipadamente. El inicio de clases el 28 adelanta también las fechas de exámenes para los que deben materias. Ni primarios ni secundarios se salvan de tener que abandonar la caricia del mar, el dolce far niente y las arenas doradas. Papa, mama y los profes se sumaran al éxodo anticipado. Todo totalmente al cuete. Hagamos "números del almacenero", muchas veces mas reales que los macroeconómicos. Una semana de alquiler de un modesto dos ambientes local, significa en el peor de los casos un poco mas de una luca. Si multiplicamos esos mil pesos por la cantidad de unidades no absorbidas por la oferta, tendremos un grosso paquete de guita que no percibirán los propietarios de las unidades. Sumemos lo que dejaran de ganar astronómicos, prestadores de servicios varios durante siete días y veremos que el toco crece. Ahora miremos mas allá del arroyo Las Brusquitas y sumemos las perdidas de ciudades costeras vecinas. Son millones y millones de pesos que pierde el turismo a manos de una medida que tampoco favorecerá a la educación real de la población escolar. En suma, mientras el Estado Nacional intento y logro ampliar la presencia turística con los "feriados largos", Oporto acorto la Temporada sin sentido. Una verdadera lastima y un desatino, tal vez similar a la medida de otro funcionario, en este caso nacional, el siempre vapuleado Moreno, cuando metió narices en la exportación triguera (en un año de buenas cosechas y abastecimiento garantido hubiera podido abrir el grifo agroexportador para las doradas semillas del cereal ahorrándole al pais y al gobierno un disgusto inútil con el sector productivo)... En fin, una de cal una de arena iremos aprendiendo a ser mas realistas y pragmáticos y menos dogmáticos a la hora de fijar fechas... es de esperar.