La postal se vuelve a repetir, como todos los años. Calor, buen clima, playa y jornadas intensas en las que marplatenses y turistas se exponen por largas horas a los rayos del sol. El verano se hace notar y la ciudad adquiere otra vida, otro reflejo. Detrás de esa aparentemente inofensiva imagen, surge un peligro inminente, que es conocido por algunos y a la vez ignorado por muchos: el cáncer de piel.
El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en el ser humano. Detectado a tiempo es curable, en la mayoría de los casos. La exposición a radiaciones ultravioletas, es decir al sol y las camas solares, es la causa más importante y la más fácil de evitar.
Según explicaron desde la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD), las radiaciones ultravioletas tienen un efecto acumulativo y causan daños irreversibles en la estructura de la piel. Por ese motivo, las exposiciones reiteradas a esas radiaciones producen, a largo plazo, el fotoenvejecimiento y principalmente, el cáncer de piel.
La protección es el elemento clave para evitar esta problemática. Se calcula que a los 18 años una persona ha acumulado más de la mitad total de las radiaciones solares que recibirá en toda su vida. Por ese motivo, es fundamental evitar el daño solar desde el nacimiento. La educación sobre las medidas de protección solar es la forma más eficaz de realizar una efectiva prevención para el cáncer de piel. En ese sentido, Pablo de la Colina - Jefe de la División de Pediatría de la Municipalidad de General Pueyrredon y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Pediatría Filial Mar del Plata - destacó que desde el área se trabaja justamente con esa prevención y “en cada consulta que se hace se incorpora la entrega de folletería, se hacen algunas charlas y cuando se habla de la crianza se incorpora el tema de la prevención con respecto al sol”.
ENFERMEDAD PROGRESIVA
El cáncer de piel se produce por el crecimiento anormal de células de la epidermis. “Representa la mitad de los cánceres que se observan en los Estados Unidos y se diagnostican más de un millón de casos nuevos por año”, explicaron los dermatólogos de la SAD, quienes también señalaron que la tasa de incidencia se ha incrementado en forma alarmante en las últimas décadas, aunque no hay datos específicos sobre los casos generales en Argentina.
Si bien las causas principales de esta enfermedad están directamente relacionadas con la exposición solar, otras causas menos frecuentes son la exposición repetida a rayos X, la presencia de cicatrices por quemaduras severas, la exposición ambiental al arsénico y los antecedentes familiares de cáncer de piel.
“Cualquier persona puede padecer estas enfermedades, pero son más propensos aquellos con piel clara y ojos claros, quienes siempre se enrojecen y nunca se broncean con el sol, quienes se exponen o se expusieron al sol en forma excesiva, quienes han sufrido quemaduras solares importantes, quienes tienen antecedentes familiares de cáncer de piel y las personas con muchos lunares”, destacaron los especialistas.
Las distintas formas de cáncer de piel incluyen el Carcinoma Basocelular (CBC), que es el más común, el Carcinoma Espinocelular (CEC) y el melanoma (MC).
Por un lado, el Carcinoma basocelular, es el tipo de cáncer más frecuente en el ser humano y está asociado a pieles muy dañadas por el sol y a pieles muy blancas que no se broncean pero sí se enrojecen, queman y descaman. Más del 70% de estos tumores se asientan en la cara, orejas y cuello.
Por su parte, el Carcinoma espinocelular es el segundo en frecuencia entre los tumores malignos de la piel. También se ve más frecuentemente en pieles blancas que no se broncean pero siempre enrojecen, con pecas y daño solar. Se asienta en la cara, el borde de las orejas, el cuero cabelludo y los labios, particularmente el labio inferior, más expuesto al sol. Toda persona que haya padecido esta enfermedad debe ser controlada de por vida y tiene mayores posibilidades de desarrollar otros tumores.
Por último, el Melanoma es el tumor maligno de la piel de mayor gravedad por la capacidad de sus células de desprenderse del lugar de origen, viajar por los vasos linfáticos o capilares sanguíneos y alojarse en los ganglios o en diferentes órganos, es decir, hacer metástasis.
La enfermedad, en sus diferentes variantes, se manifiesta en un cambio de la piel, con mayor frecuencia en las zonas expuestas al sol. Los signos más comunes son las manchas inicialmente planas rosadas o rojizas, ásperas al tacto y que se vuelven cada vez más rugosas y escamosas; la aparición de bultos en la piel que crecen en forma sostenida en el tiempo; la ulceración (lastimadura) ubicada en la piel o en mucosas que no cicatrizan a pesar de un tratamiento correcto; un lunar que cambia de coloración, sus bordes se vuelven irregulares, es asimétrico y crece (generalmente de tamaño superior a 6mm) o un lunar que pica o se inflama.
“Diagnosticado en forma temprana, el cáncer de piel es curable en la mayoría de los casos, por lo cual es muy importante realizar controles durante todo el año, a través del autoexamen y al menos una vez al año visitar al dermatólogo”, expresaron desde la Fundación Cáncer de Piel, quienes trabajan en conjunto anualmente con la SAD en la Campaña Nacional de Prevención.
ALGUNOS NÚMEROS
En la Argentina existen algunos datos sobre la detección de estos tumores y, principalmente, acerca de la incidencia de esta enfermedad en hombres y mujeres. En el caso del melanoma, que es un tumor que puede ser muy agresivo y con capacidad de dar metástasis, de acuerdo a datos surgidos de un análisis realizado por el Registro Argentino de Melanoma Cutáneo (RAMC) de 3.800 casos diagnosticados desde 2002 hasta 2009, el 49% fueron mujeres y el 50.6% varones.
Con respecto a la prevención, hay una diferencia notoria, ya que según informaron desde la SAD, los resultados de las últimas campañas demostraron que “el 72% de las personas que acudieron a la consulta espontánea fueron mujeres, y sólo el 28% hombres”. En cuanto a la edad de los concurrentes, el mayor porcentaje de mujeres se encontró entre los 20 y 60 años, mientras que en los hombres fue entre los 50 y 70.
Las cifras brindadas en relación al Melanoma señalaron que su incidencia mundial aumentó en las últimas décadas más que cualquier otro tipo de cáncer. “La causa principal de este aumento son los hábitos crecientes de exposición indiscriminada al sol y a las fuentes artificiales de radiación ultravioleta, como son las camas solares”, especificaron. Si bien el melanoma es el tercer cáncer de piel en frecuencia (representa el 10%), causa el 75 % de las muertes por cáncer cutáneo.
Igualmente, a pesar de los distintos tipos de cáncer de piel que tienen sus características particulares, lo que sí es frecuente hoy en día que un individuo que ha sufrido una exposición solar exagerada durante su vida, tenga varias formas de cáncer de piel simultáneamente o a lo largo de su vida.
TRATAMIENTOS
El tratamiento del cáncer de piel varía de acuerdo con el tipo de tumor, su tamaño y localización, según sea un tumor nuevo o recurrente luego de un tratamiento previo fracasado, según la edad, el sexo o el estado de salud del paciente.
A la hora de comenzar los tratamientos, hay factores económicos que deben considerarse. También deben respetarse, dentro de lo posible, las preferencias de los pacientes respecto a las opciones terapéuticas válidas para cada caso.
Según informaron desde la SAD “el objetivo básico consiste en extirpar o destruir completamente el cáncer de piel con el primer tratamiento, causando el menor daño posible a los tejidos sanos adyacentes”. En base a eso, el tratamiento de elección para la mayoría de los cánceres de piel es quirúrgico.
Los procedimientos más comúnmente usados son el curetaje y la electrodesecación, la radioterapia, la cirugía de Mohs, la cirugía láser y la inmunoterapia.
Si bien todos estas prácticas son utilizadas una vez que la enfermedad se ha desarrollado, los profesionales de la Sociedad Argentina de Dermatología y de la Fundación Cáncer de Piel afirmaron que el elemento primordial en la lucha contra esta enfermedad es la prevención y la concientización, para evitar el crecimiento de esta problemática que viene acrecentándose a nivel mundial, a pasos agigantados.
CONSEJOS DE PREVENCIÓN
Desde la Sociedad Argentina de Dermatología, en conjunto con otros profesionales del área, enumeraron algunos consejos útiles para la prevención del cáncer de piel:
* Estar alerta a los cambios en la piel y llevar las dudas al dermatólogo.
* Ser consciente de los malos hábitos con respecto al sol y modificarlos.
* Conocer los antecedentes familiares de esta enfermedad. Las personas con historia familiares de cáncer de piel deben prestar mucha atención y controlarse más seguido.
* Controlar la aparición de manchas o lunares nuevos.
* Llevar adelante una buena protección del sol al realizar actividades al aire libe. Tener en cuenta que la arena, el agua y la nieve reflejan los rayos y aumentan su acción.
* No exponerse a los rayos ultravioletas entre las 10 y las 16, ya que en ese período los efectos son más dañinos.
* Elegir protectores solares con amplio espectro, que protejan contra los rayos ultravioletas A y B. En cuanto al factor de protección solar (FPS) utilizar, como mínimo, 15. Es importante colocarlo 30 minutos antes de cada exposición y volver a aplicarlo cada 2 ó 3 horas.
* Antes del primer año de vida, los niños no deben ser expuestos al sol. En caso de exposiciones ocasionales, a partir de los 6 meses pueden usar protectores solares.
* Las embarazadas deben reforzar su protección contra las radiaciones ultravioletas, ya que los cambios hormonales propios de esa etapa provocan alteraciones en la coloración de la piel, que se agravan con la exposición al sol.
REGLA DEL ABCDE
Por lo general, aunque puede haber excepciones, las lesiones benignas (no cancerosas) son de forma simétrica, bordes bien definidos, color uniforme y un diámetro menor de 5mm. Desde la Fundación Cáncer de Piel señalaron una simple regla para detectar cambios en la piel que pueden ser señales de alerta:
* Asimetría: cambios en la forma de una mancha o lunar.
* Bordes: cambios en los bordes, que se hacen más irregulares.
* Color: cambios de color. Aparecen diferentes tonos de pardo, negro, blanquecino, azul y rojo.
* Diámetro: cambios de tamaño de una mancha o lunar.
* Elevación: cambios en la superficie de una mancha o lunar.
CONSULTAS E INFORMES
- Fundación del Cáncer de Piel: Buenos Aires - Argentina (011) 4375-0507 e-mail: fundacion@infopiel.org.ar
- Sociedad Argentina de Dermatología: Ciudad Autónoma de Buenos Aires (011) 4814-4916 / 4815-4649 - Sección 6 Mar del Plata - Dispensario de la Piel (Salta 1281).
Información de la Campaña Nacional de Prevención: 0800-999-0723