01/11/2010
La Presidente de la Nación retoma sus funciones. Mañana será otro día, dice el saber popular. Dilma gano en Brasil lo que para los argentinos que insisten en mirar el mundo a través del ojo de una cerradura no significa nada. Pero resulta que el mundo, además de ser "ancho y ajeno", como decía Cesar Vallejo, esta globalizado. Y dentro de esa globalización las soberanías nacionales concebidas como las pensó el siglo XIX ya no sirven. El criterio desde la caída del muro de Belin (es cierto que han aparecido otros el yankee en la frontera mejicana, el del estado de Israel ante los palestinos) pasa por las integraciones regionales. Aun en plena crisis (era falso lo del "fin de la Historia") la Comunidad Económica Europea reacciona como un solo cuerpo. Lo mismo ocurre en Asia, donde Japón y China sostienen una ostensible lucha de hegemonías pero se reunieron en la semana que paso con todos los países de la región (incluido Viet Nam, que ahora dejo de ser pare del eje del mal y fabrica las mejores tablas de Sur utilizadas en California...) America Latina no es un caso diferente. Lidera Brasil con Argentina el Mercosur y el Unasur, dos organismos que hacen efectiva la búsqueda de unidad. Por eso el triunfo de Dilma es importante. Brasil es uno de los grandes sostenes de nuestro intercambio regional y el candidato reaccionario se proponía dar por tierra con buena parte de los logros de estas alianzas regionales. A la larga lo sentiremos en el bolsillo nacional, que sigue gordo merced a los vientos que impulsan nuestras exportaciones (incluida la maldita y valiosa soja, claro esta). A nivel local, una mateada dominantemente protagonizada pro jóvenes usuarios de redes sociales en Internet, opuestos a la utilización del Vivero como espacio para el uso privado copo pacíficamente la esquina de 21 y 28, luego de una caravana que recorrió desde el Muelle la espina dorsal de la ciudad. No agitaron reivindicaciones partidarias de ningún tipo. Pero si dejaron en claro la posición política general del "NO". Claro que existen matices entre ellos, es parte de las reglas del juego de la nueva participación juvenil. Algunos sostienen un "NO" rotundo. Otros se inclinan por un "NO ASI", destacando diferencias con la metodología aplicada por el Gobierno para otorgar los permisos de construcción (metodología no demasiado cuestionada por la oposición tradicional, dicho sea de paso) Es suma, salidos de la espontaneidad del comentario virtual, asumieron un protagonismo real que los honra como ciudadanos, mas allá de que se compartan o no sus reivindicaciones puntuales. Será para que la llamada clase politica tome nota de esta nueva tendencia, sobre todo porque de los mas de 35.000 habitantes censados en Alvarado, una muy buena parte de los electores, son jóvenes.
Columnista:
Fuente: Alberto Pensotti