13/10/2010
Nos quedamos prendidos hasta tarde a las pantallas domesticas, viendo el rescate de los mineros chilenos. El primero en salir, un tal Avalos, causo tanta emocion en la audiencia que hasta se recordo, por unas horas, su apellido. Fue como presenciar un parto. Mil millones de televidentes tuvieron en el mundo la poisbilidad simultanea de compartir el evento, en tiempo real. El Segundo fue expansivo, comunicativo, definitivamente mediatico. Nos dormimos a la madrugada. Al depertar del dia siguiente, los canales seguian repitiendo la misma imagen, identica capsula, similares abrazos y replicando el rostro de Piñera, el sonriente y derechista Presidente de la hermana Republica de Chile. Desayunamos acompañados del rescate del septimo u octavo, faltan muchas, pero muchas horas, para llegar al climax, la salida del ultimo de los sobrevivientes de la salvaje explotacion capitalista de los recursos naturales... Algunos nos acordamos de los rugbiers uruguayos que, tambien un dia 13, aparecieron desde el hielo con su escalofriane historia, luego de la caida del Fairchscield de la Fuerza Aerea Uruguaya. Ahora hay mas camaras y casi dos mil reporteros, en vivo y en directo. Los medios tienen mas peso. Seguramente seran pocas las cadenas que soporten el operativo completo. Lentamente, los disensos entre oposicion y gobierno, la inseguridad, algun accidente automovilistico local y otros clasicos, iran desplazando a los trabajadores de las pantallas. Quedarán los 150.000 argentinos que, en condiciones pauperrimas, siguen bajando cada dia al anonimo socavon donde transcurre su durisima existencia cotidiana, por el mismo afan de lucro de similares empresas y con un salario parecido al de un Plan Social... Pero eso no sera noticia, de seguro.
Columnista:
Fuente: